NOTA IMPORTANTE: Creo que es necesario que sepan, antes de leer esta entrada, que no pretendo arruinar el sueño de las chicas que apenas van a hacer sus fiestas de XV años o el “hermoso” recuerdo de aquellas chavas/mujeres que ya tuvieron su fiesta. Es simple y sencillamente una opinión. Si no soportan que alguien a quien posiblemente no conocen blasfeme en contra de esta “fiesta”, les recomiendo no leer esta entrada. Si se indignan cuando digo es es una mamada de fiesta, no la lean. Si creen que no tengo derecho a publicar una opinión así en internet, no la lean. Quedan advertidas(os).
Para empezar esta entrada debo decir mi opinión concisa y resumida acerca de estas fiestas de XV años: Son una mamada. No me lo tomen a mal, no es algo así de “Uy, no, yo no voy a esas fiestas, que hueva” ni nada por el estilo. He ido a (por lo menos) 4 o 5 fiestas de XV años en éstos últimos 3 años (no soy mucho de ir a fiestas, ¿saben?). Debo decir que en el primero me divertí: era una experiencia nueva, en una fiesta llena de chavos, chavas y testosterona, donde la adolescencia se olía en el aire y valía madres la forma en que bailabas. Pero uno se da cuenta de que todas y cada una de estas celebraciones son más o menos la misma onda después de la segunda vez que asistes a una.
En aquellos XV años formales (porque en los informales el chiste es ir, empedarse, pelearse con alguien y que algún cuate termine llevándote a tu casa. Ah, la edad media ha vuelto) llegamos todos los invitados a un salón arreglado con colores “lindos”, usualmente blancos, rosas, azules, amarillos o morados, y nos sentamos a esperar a que llegue la quinceañera. Ahí los que son cuates platican entre sí, los que son parientes platican entre sí y los que son gorrones buscan la forma de convencer a algún mesero de que les venda algo de alcohol (porque, como dice Chava Flores, “En una fiesta de barriada muy popof… no faltan los gorrones”).
De pronto, el tipo que canta en el grupo musical que los papás contrataron para su hija, anuncia la llegada de la “Guapa Quinceañera Perenganita Domínguez”, y todos se paran para ver llegar a la señorita, con un vestido largo con muchos arreglos. Y todos le aplaudimos: Ya llegó por quien lloraban. El caso es que ella se para en el centro de la pista y comienza a dar un pasito pa’ la derecha, un pasito pa’ la izquierda, de vez en cuando moviendo los hombros hacia atrás y hacia adelante, hasta que el mismo wey que la anunció llegar dice algo así como “Y ahora llegan los guapos chambelanes… Fulano Rodríguez, Mengano Salas, Sutano Enriquez y Perengano López”. Y todos entran en fila india o conforme los vayan llamando. Usualmente vienen vestidos con un traje negro o gris con rayas verticales o lisos, con una camisa blanca o rosa y una corbata rosa o blanca. Saludan cortesmente a la quinceañera y proceden a realizar un baile que es, por lo general, carente de imaginación (aunque debo decir que hay algunas fiestas en que tanto quinceañera como chambelanes se lucen con pasos poca madre, buena música y excelente sincronización) o talento. Cosas como levantar a la chava en hombros (No falta quien piense “Ese bruto ya se equivocó”, como dice, también, Chava Flores).
Luego viene el brindis y el clásico discurso de los padres de las chavas: “Eras una oruga y ahora… *sniff*… eres una bella, bella mariposa”. ¡Por favor, señores! Eso lo dicen todos todo el tiempo. Sé que esa falta de originalidad no es consciente o a propósito, pero sería una buena idea buscar otras palabras para expresar ese cariño hacia sus hijas. Hay algunos señores ridículos (no me lo tomen a mal) que inclusive cantan (horrible) un tema para su hija. Después comienza el famoso Vals Familiar, en el que presentan a casi todos los parientes cercanos de la quinceañera. Luego el primer ramo de rosas y la última muñeca (que pedo…).
Ya que todo ese show termina, viene la comida. A veces es deliciosa, a veces es insípida, seca, podrida. Varía. Luego los señores y señoras que asisten a la fiesta se ponen a bailar con canciones como “El Santo, El Cavernario” o “De reversa mami”, y ya que acaban, se paran las chavasy forman un circulito en medio de la pista, unos chavos se les unen y comienza una clase muy rara de danza ritual que no tiene ningún paso conciso. Luego empujan a alguno de los que esta bailando al centro, mismo que luego regresa al borde y empuja a alguien más. Después se para la mayoría de los adolescentes que van a la fiesta, se juntan en el centro y se ponen a bailar “Payaso de Rodeo” o “No rompas más”, y más tarde las parejillas (adultos y adolescentes) bailan algo lento.
Luego viene el pastel.
Luego más baile. Para esta hora, la mayoría de los gorrones ya están hasta las chanclas en alguna esquina o en algún baño del salón de fiestas, igual pueden estarse peleando en la calle por cosas que no valen, valieron ni valdrán la pena. También es entonces cuando la gente comienza a abandonar el lugar, incluídos los cantantes.
Luego se acaba la fiesta, acá se rompió una taza y cada quien para su casa. (Aquí se rompió una jerga y ya nos vamos a la… ¿qué?)
Ese es el proceso metódico bajo el cual se desarrolla una fiesta de XV años.
Los temas de los “valses” de XV años podrían parecer variados, pero siguen una regla básica: Canciones cursis o que suenen bonitas… ah, y que estén o hayan estado de moda en los últimos 5 años (a veces más). Entre otros temas podemos encontrar:
- El Cascanueces de Chaicovski (O Tchaikovsky, o Пётр Ильич Чайковский, si quieren)
- My Heart Will Go On de Celine Dion
- I’m Your Lady también de Celine Dion
Debo decir la razón principal por la cual opino que esta es una fiesta sin chiste: Es, en todo ámbito, una fiesta publicitaria, en la que se invierte muchísima lana, que toma meses de preparación y que sólo se realiza en nuestra querida república Mexicana (hasta donde sé).
La fiesta de XV años se inició en Europa hace, más o menos, 3 o 4 siglos, y se dejó de practicar casi de inmediato. Como hace 3 o 4 siglos aún estábamos regidos por los gachupines, es una de las costumbres que nos inculcaron. Es, entonces, una fiesta Europea que ya no se celebra en Europa, más bien en la vieja Nueva España, hoy México. Resulta curioso, ¿no?
Uff… de una forma u otra, eso es principalmente lo que opino sobre esta llamada “Fiesta de presentación ante la sociedad de las Señoritas Popis”. Aunque, como todo tienen su lado divertido y positivo… te la pasas con los cuates, en un ambiente chido y…. y ya. Cabe mencionar otra pendejada de esas que hace MTV, aquél programa al que llamó “Quiero Mis XV’s”. Malditos reality shows baratos… en fin. Esto fue sólo una opinión. Descarguen su ira y/o apoyo comentando. Gracias, de nada.
Hasta pronto,
Ject.










q onda ject
dice q descargu mi ira entonces ps ahora t aguantas… jajaja ntc
no ps pienso q es tu opinio y por tanto se respeta pero lo vez de una forma cruel, eliminando la parte de la ilusion que experimentan todas las niñas. Hay cosas que parecen estupidas y los sentimientos hacen que valga la pena, le dan sentido, entonces ps respeto tu opinion pero estoy en desacuerdo siento que dejas a un lado todos los sentimientos que pasan por las personas que viven la fiesta -no los invitados y los gorriones- y si suena cursi pero entonces velo asi los sentimientos son reacciones kimicas en el cuerpo kn repercusiones a nivel cerebral, entonces tmb son parte de vivir jajaja
a y en USA -tu pais favorito jaja- se hacen fiestas parecidas pero d 16
Ah exacto.. en USA se hace lo llamado – Sweet Sixteen – que es lo mismo, solo que es mas moderno, con artistas internacionales y un auto como regalo.. Genial ¿no? Bueno.. en lo personal, apoyo tu opinión, y por que soy mujer no te voy a destrozar, yo ni tuve XV’s y no me arrepiento de no haberlos tenido!..
pasé tu dia relax, viendo TV, recibiendo felicitaciones, salir a dar el roll con los amigos.. y no me bañe de estrés.. que el peinado, que el vestido, que arreglate aqui arreglate alla y por acuya… que si ya te equivocaste en el vals, que bailaras con mas de 50 familiares, algunos nisiquiera sabias que existian pero ahi estan en tu fiesta haciendose pasar como tus tios, primos, abuelitos, tios lejanos.. bla bla bla.. el famosisismo – Vals Familiar – neee!.. Buena entrada..
Saludos Ject
Yuck! ¿Qué le ves de bueno a USA?
¿A qué te refieres?
Querido Jectoons. Tienes tooooda la razon. Cuando nuestra hija tenia unos 11 o 12, le valian gorro esas fiestas; hasta ella misma decia “nembe, !que oso!”.
Pero gracias a ese reality al que te refieres, no se que
gusano barrenador le entro por el cerebro y empezo a
“idiar” como seria si ella tuviera su fiesta de xv. Y de ahi
pa’l real: quiero mis xv; nomas una cena con mis amig@s;
andale, una fiesta chiquita. A la fecha, ya se hizo un pedo
mundial y casi nos acabamos los ahorros para la crisis.
Ya quiero que sea 2010.
‘
caca kuanta cuacha
tienes razon opino ke todoz los xv’z son una kuacha
a toda madre yo la tuve y no me quejo cada quien su opinion un beso y abrazo cuidate bbbbbbbbbbbbbaaaaaaaaaaaaaaaayyyyyyyyyyyyy