…y que viva México (Parte 3)

El Charro Matias
El Charro Matías

Me he dado cuenta de que la parte dos llevó muchos datos históricos y me contuve de expresar mi opinión concreta sobre lo que había sucedido. Con suerte, esta parte tendrá más pedazos de mi opinión. Además acabo de ver la adaptación de una de las obras maestras literarias mexicanas al cine, Arráncame La Vida, de Ángeles Mastreta. Debo decir que es de las mejores películas mexicanas que he visto, y que a pesar del contenido sexual (que para nada me molesta ^_^) contiene datos históricos y un humor bastante agudo. Desgraciadamente no he leído el libro. Planeo hacerlo pronto. Vean la película, está bastante buena.

Continuemos con este ensayo.

México fue conquistado en 1524 por Hernán Cortés. Qué joda, la verdad, aunque si no hubieran sido los españoles, seguramente habrían sido los ingleses, los franceses o los portugueses. El caso es que fuimos conquistados y de manera muy ojete. Es decir, el 97% de la población original había muerto de viruela, sífilis, gripa o bien, por la guerra. Los pocos que quedaron fueron hechos esclavos. Pero como no eran suficientes, los españoles decidieron traer negros a trabajar con los indígenas. Con esto comenzó el rollo del mestizaje.

El mestizaje, según cierta página web, es “el cruzamiento biológico entre individuos pertenecientes a razas diferentes, y por extensión a la mezcla de culturas diferentes, aunque para esto último se utiliza la palabra «aculturación» y con más propiedad la de «transculturación». Mestizo se denominó en la América colonial al hijo de un español y una india, y en términos amplios, a quien descendía de ancestros españoles e indígenas en algún grado, por lo que el mestizaje calificó usualmente el intercambio entre españoles e indios, si bien el término es igualmente válido para cualquier otro tipo de cruzamiento biológico interétnico”.

Con lo anterior nos damos cuenta y que un mestizo no es el hijo de un español con una india; bien puede ser el hijo de un negro y una indígena, o el hijo de un negro con una española, o el hijo del hijo de un español y una indígena con la hija del hijo de un negro y una indígena, etcétera, etcétera.

Me permito aquí escribir solo algunas de las llamdas castas que hubo en la ahora llamada Nueva España, donde nuestro “apreciado” Hernando dominaba sentado en el trono de Moctezuma.

  1. De Español y de India, Mestisa
    2. De Español y Mestiza, Castiza
    3. De Español y Castiza, Español
    4. De Español y Negro, Mulata
    5. De Español y Mulata; Morisca
    6. De Español y Morisca; Albina
    7. De Español y Albina; Torna atrás
    8. De Español y Torna atrás; Tente en el aire
    9. De Negro y de India, China cambuja.
    10. De Chino cambujo y de India; Loba
    11. De Lobo y de India, Albarazado
    12. De Albarazado y Mestiza, Barcino
    13 De Indio y Barcina Zambuigua
    14. De Castizo y Mestiza Chamizo
    15. De Mestizo y de India Coyote

Esto dio lugar a un racismo más desarrollado del que ya había, puesto que, a partir de entonces, los que dominaban eran los Españoles. Luego estaban los criollos, que eran hijos de españoles nacidos acá; y finalmente estaban los mestizos y el resto de las castas.

Hernán Cortés se convierte en el gobernador de la Nueva España (no faltaba más), y muere mucho después, en diciembre de 1547, después de 4 expediciones. Aunque después de haber terminado su “periodo”, se instauró en la Nueva España (por ahí de 1535 y por mandato de Carlos I) el virreinato. El virreinato consistía en un representante oficial del rey en el nuevo continente. El primer virrey fue Antonio de Mendoza, y la capital de nuestro virrreinato (cómo no) fue la ciudad de México. La ciudad de México fue erigida sobre el mismísimo lago de Texcoco, encima de Tenochtitlan. Hoy en día la ciudad se está hundiendo. Si ven bien la catedral, se encuentra ligeramente ladeada al lado izquierdo.

Fue con el virreinato que comenzó el racismo oficial en la recién fundada Nueva España. Como dije, los Españoles ocupaban los puestos políticos importantes, junto con los criollos, y los mestizos y demás castas estaban como trabajadores de campo. Ah, y los negros e indígenas, como esclavos. Esto duró, más o menos y si las sumas no me fallan, 275 años.

El pueblo mexicano, oprimido, explotado, jodido, pobre, conquistado y demás desgracias, estaba contento. Y si no contento, el descontento no era mucho. Es decir, si hubieran estado realmente encabronados, se habrían rebelado por ahí de 1600. Pero no fue así. Las castas, los criollos, los indígenas y los negros vivieron aguantando a los criollos y a los españoles, y los criollos a los españoles, un buen rato.

La cosa terminó en 1800. En 1800 se dio un asunto conocido como “Nacionalismo Criollo”, que fue el hecho de que los criollos se dieron cuenta de que las tierras en que vivían eran suyas. Y se dieron cuenta de que las compartían con mestizos y demás castas. Y se dieron cuenta de que debían defenderla. De que era de ellos.

En 1810 se dio la invasión de Francia a España, y el rey que debía ser rey de españa, pero que no quería serlo, Fernando VII, se dio la buena vida huyendo y refugiándose no sé donde con permiso de los franceses.

Pepe botella, hermano de Napoleón, iba a gobernar en España. Algunos criollos no estaban de acuerdo con esto. Y se alzaron en armas. Este levantamiento comenzó como una rebelión de unos tipos que llevaban unos cuantos días planeando. Esta conspiración se da en Querétaro, en casa de un wey que era el Corregidor de la ciudad, Miguel Domínquez. Los que se reunían en casa de Domínquez eran Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Josefa Ortíz de Domínguez, Juan Aldama y Mariano Jiménez.

Hay algo curioso sobre el cura Hidalgo. Este hombre es considerado por los mexicanos y por la historia oficial como el “Padre de la Patria”, y está bien que se le considere así, después de todo, él dio el grito de Dolores. Pero lo que es muy poco sabido es que Miguel Hidalgo era un desgraciado. Es decir, cuando se es cura, borracho y padre de más de 6 niños, se es un desgraciado. Hidalgo, a pesar de eso, dio luz verde para que comenzara lo que se conoce hoy día como La Independencia de México, y si no fuera por él, yo no estaría escribiendo esto.

El caso es que en la conspiración de Querétaro se planeaba un levantamiento a finales de año. Pero alguien fue de rajón y el levantamiento se dio la noche del 15 de septiembre de 1810. Hidalgo subió a lo alto de la torre de la iglesia y comenzó a tocar las campanas como llamando a misa. Los mexicanos, que eran muy religiosos, se pararon medio encabronados de sus camas y salieron a ver qué pedo. Cuando bastante gente se había congregado en la plaza, Hidalgo dijo que no podían permitir que se diera el asunto con Francia y España. Y entonces gritó. Gritó: “¡Viva Méjico! ¡Viva Fernando VII! ¡Viva la Virgen de Guadalupe!” y otras cosas. Y en ese entonces “México” se escribía con jota.

Entonces se armó la buena y comenzó la independencia. Hidalgo estaba al mando del ejército. Tuvieron unas cuantas victorias en Valladolid (hoy Morelia… jeje, siempre quise decir eso), Guanajuato y en el Cerro de las Cruces. Uno de los viejos alumnos de Hidalgo se había unido al ejército, el famoso José María Morelos y Pavón.

Napoleón dijo una vez que con diez generales como Morelos conquistaría el mundo. Eso es cierto, ya que Morelos es considerado uno de los mejores estrategas de la historia.

Hidalgo pierde una batalla en Puente de Calderón, a manos de Félix María Calleja. Calleja apresó a los principales líderes de la independencia (Aldama, Allende e Hidalgo) en 1811, en Acatita de Baján. Fueron condenados a muerte y decapitados, y sus cabezas expuestas en la Alhóndiga de Granaditas para dar una advertencia a quien se quisiera rebelar. Morelos quedó al mando del ejército después de esto.

Debo decir que al principio la meta de la independencia no era independizarse de españa, si no evitar que Méjico y España formaran parte de Francia. Lo de Independizarse de España fue después de la muerte de Hidalgo.

Hasta acá dejo la trecera parte de este ensayo. En las dos siguientes partes relataré cómo terminó la independencia y el camino hasta el final de la presidencia de Don Porfirio, en 1911.

Continúa en la parte 4

2 thoughts on “…y que viva México (Parte 3)

  1. OMG! que ia salga la pte 4!! es la primera vez que me da gusto leer sobre la historia, jaja, me enknta kmo la estas contando (:
    solo una cosa, cual es tu fuente?
    supongo que de algun libro o tal no?
    por ej, me gustaria saber donde averiguaste lo de miguel hidalgo (que era un padre de iglesia muy”padre”, por sus 6 hijos )

  2. Ah, sí. Mi fuente son todas las clases de historia de méxico que he tenido en mi corta vida. Si lo piensas bien, nos enseñan la historia de México desde 2ndo de primaria. Lo de Hidalgo se lo debo a un profesor que me enseñó en 2ndo semestre; fue el primero en comentarnos la “historia real”, y después de investigar un poco, me di cuenta de que tiene razón.

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