Este mes patrio…

Qué tal, una vez más escribiendo (algo tarde dirían algunos, dado el tema que nos reúne en internet hoy), ahora, un año después de las 5 entradas tituladas “Y Que viva México”, celebrando otro mes patrio.

¿Saben qué sería útil? Hacerle como los canales de televisión cada que ha una fiesta importante y pasar las mismas películas una y otra y otra vez…. un reciclado de entradas… estaría chido, ¿no? Me facilitaría la vida a mí y nuevos lectores podrían leer material viejo y original sin tener que ponerse a buscar mucho tiempo en el archivo. Desgraciadamente, eso dejaría con un mal sabor de boca a todas las personas que ya leen el blog y que conocen de sobra las entradas viejas (si es que se han tomado el tiempo de leerlas, claro).

En fin. Estamos (casi) en el aniversario número 199 del inicio de la independencia mexicana, todos regocíjense y retocen en los ensangrentados campos de batalla que vieron morir a los héroes patrios (y a otro chingamadral de gente que pasan a ser, en este caso, soldados desconocidos). Lo más común sería hablar de la independencia de México a fondo en esta entrada, aunque ya toqué el tema el año pasado y la verdad es que da un poco de hueva. Así es, estimados lectores, el autor tiene flojera, y no es precisamente porque se encuentre en exámenes de primer periodo. No. Me da flojera hablar de la independencia de México ya que, como cualquier lector mexicano que haya estudiado apegado al programa de la Secretaría de Educación Pública (“SEP”, si no lo abrevié no fue para echar choro, ¿eh?) en los últimos 30 años, he repasado la historia de nuestro país (según es contada por los mismos gobernantes, los “triunfadores”, de México) más de tres veces desde que inicié la educación primaria.

¿No les parece algo molesto? Digo, sí, me encanta mi país y todo, la historia es interesante y llena de cultura, batallas, aztecas y españoles y toda la cosa, pero tengo al menos 9 años repasándola. Ya chole. De vez en cuando le cambian y nos enseñan Historia Universal, o la que yo llevo ahora, Historia Universal COntemporánea, pero al fin y al cabo todo regresa a México. Sé que no me debo quejar por eso, es en realidad una queja inútil y que por nada del mundo va a cambiar la cómoda forma que tiene la SEP de enseñarnos. Sé que en todos y cada uno de los países del mundo los alumnos que ingresan a primero de primaria (o como sea que se llame ese grado en cada país) va a llevar bajo el brazo un tomo de “Historia de Mellevalachingada”, por ejemplo. Sé que todos hemos pensado en eso (en el hecho de que nos enseñan la misma historia varias veces alterando los datos o añadiendo nombres y fechas) miles de veces. Lo sé. No me lo reprochen. También sé que algunos creen que me la paso tirándole mierda a todo y a todos… bueno, eso en parte es cierto, en parte no, pero me gusta darle un toque sarcástico y fuera de tono (…exagerado, por así llamarlo”) a mis opiniones.

Entonces estamos en eso: La historia de un país vuelve mil y una veces a aparecer en los temas de un estudiante a lo largo de su vida académica (y la vida académica de sus hijos), pero hay un hecho que no me pueden negar, y ese hecho es que la historia está escrita en su totalidad por los ganadores. Eso, por los que logran agarrar la pluma primero y plasmar su versión verídica (y a veces no tanto) de cientos de hechos que transcurrieron durante su tiempo. No me van a decir que creen que Juárez o Díaz o Salinas de Gortari hicieron todo lo que dice la historia que hicieron… ¿o sí? Eso es ser ignorante e inocente. La verdad es que muchas cosas de las que hicieron (que dicen que hicieron) sí las hicieron, pero por ese montón de cosas que dice que hicieron y que sí hicieron, hay otro montón de cosas que dice que hicieron y que no hicieron, o cosas que no dice que hicieron y que sí hicieron, o cosas que dice que hicieron y que no hicieron. Así es la historia de nuestro país y del mundo.

Poco a poco se han ido levantando historiadores veraces y (oportunistas) energéticos que se van a investigar la verdad de los hechos, y vuelven con versiones que, si no difieren en su totalidad con la historia oficial, sí le parten la madre a los libros de la SEP (por decir algo). Claro… cada historiador le pone su estilo y sus opiniones a su investigación, favoreciendo a quienes creen que son los buenos y tirándoles mierda (como un servidor, dirán algunos) a los “malos”. ¿El resultado? Un chorro de versiones de una sola historia nacional, continental y/o mundial, haciendo que toda la historia sea bien o una mentira o un chiste muy, muy enredado.

¿Qué opinan ustedes?

Ah, por cierto, feliz 15 de septiembre a todos (hoy es 8, pero dudo que publique algo hasta después del 15), pásensela chido y coman pura comida mexicana. Saben que quieren, a que sí… :3

Bueno, pues… Abur.

Ject.

Uy, pero que bandera tan suertuda
Uy, pero que bandera tan suertuda

7 thoughts on “Este mes patrio…

  1. Jajaja buenisimo, como siempre me encanta lo que haces emiliano, me encantan tus sarcasmos jajaa aunque esta vez ese tono sarcastico dio en el clavo, al igual que tu, yo ya me aburri de escuchar la misma historia una y otra vez, no quiero quedarme en el pasado, quiero aprender cosas nuevas, recientes y futuras. ::D JAJAJA muy buena tu imagen jajaja😀 te quiero emiliano Me entanto tu blog jajaja

    • A esta bien, no estoy de acuerdo, la Historia es historia por que ya paso, y aunque el modo de conocerla puede ser distinto por malinterpretaciones y mentiras, cierto es que lo pasado es historia.

      • ¿Y sí la historia está escrita a según mejor le convenga al que la escribe? Entonces no es historia, porque pasó, pero no pasó. ¿Captas el punto?

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