“The Pacifier” & “Jurassic Thirst”

La versión de la entrada en español se encuentra un poco más abajo.

ENGLISH

A couple weeks ago (August 19th, 2011), I graduated from the Classical Animation Program at Vancouver Film School. It was one tough year, I gotta say. Anyhow, I’m now proud to present to you the 2 (YES! TWO!) student films I crafted during the last 5 months of the aforementioned program. The first one is called “The Pacifier”, and it’s a 3 minute short about a teething toddler and his pet rat.

One of the things that I learned during this year is the incredibly difficult and tedious process that animation is (I had an idea, but it was nothing like this)… but don’t get me wrong, I enjoyed creating this. I love animation. If I didn’t, I don’t think I would have been able to finish it.

So the process went something like this (it was the same for every student): First I sketched a bunch of thumbnails and had them reviewed by the storyboard instructor –by the way, all the Classical Animation Staff is awesome. The teachers know what they’re talking about and they are always there to help, and if they’re not we can always count on the Teacher Assistants to answer our questions–, then I created a storyboard and put the panels in premiere, with a very rough idea of the pacing we wanted to have.

The senior instructors sat in a theater and watched every single pitch for a film with every student and gave important feedback on what to change, what to get rid of and what to add. Once the storyboard was approved, we moved on to the Layout stage. “Layout” is basically drawing all the backgrounds, separating animation levels, held cells, overlays and underlays, drawing the poses the character will follow later, and specifying camera moves.

Again, we had to get the layout approved by the teachers, and once that was done, we moved to the rough animation stage. In this stage we can either use the layout poses or draw new poses to show the character movement. But that’s not all. It’s in this stage that all the extreme positions (sometimes called “keys”) and breakdowns (most of the time, the middle point of an action… but, as everything, it can vary) are set so an assistant can later create the inbetweens (all the drawings that go between keys and breakdowns)… but this was an individual project, so I was my own assistant. Anyways. There’s also this thing called the X-sheet or Dope sheet, in which the timing of the animation is written for us to later shoot it in a computer and gaze at the marvelous magic of moving drawings.

A lot of things can change in the rough animation stage. Sometimes even character designs (which is a really stupid decision and will most likely make you lose the your work pace. One should only do that if there’s enough time and budget… and if, like in our case, the budget is time and energy, we can’t allow ourselves to do something like that), or maybe some of the elements in the background or overlays are moved… I don’t know. But after rough animation, all the changes should be definitive. Should.

Now’s the time for the Clean animation stage. Here all the drawings are “cleaned”… and all keys and breakdowns are inbetweened. And that’s it.

Last but not least comes the Digital Ink and Paint stage, which is sort of combined with the Compositing stage. All the drawings are scanned and vectorized using Toon Boom Harmony and then painted using the same program. The backgrounds are usually painted in Photoshop.

It’s also in Toon Boom where all the effects (shadows, tones, highlights, etc.) and all the camera moves are added. Little stuff changes here, such as some character sizes or the placing of objects. And… voilà, the final film is technically done. I mean, there are still some revisions, and then the film goes to the editor and the sound designer so the music and sound effects are added, and then they make sure that there are no black frames and that everything’s in place.

Whew. Now the second film. It’s called “Jurassic thirst”, and it’s about dinosaurs and lemonade.

This film was relatively “easier” to make. It did have to go through the thumbnailing and storyboard stages, but then all the animation and backgrounds were done on Flash. Heh. Not much to explain there… It still took a lot of effort to complete, specially because we had one month to learn the process used in studios and finish the whole thing.

The best part of the whole experience was to work alongside great artists and even greater friends. All the people from CA77, thanks very much for everything, I’m happy that I met you all. All of their films are awesome as well, and I may be posting them later on.

So yeah. Those are my student films. I hope you like them, because I really enjoyed making them. Greetings and all that.

José.

ESPAÑOL

Bueno, pues como pueden ver me eché un chorote de texto en inglés allá arriba. Los dos videos que puse son animaciones que hice como parte de mi programa de un año de animación clásica en la Vancouver Film School, y francamente estoy muy contento con los resultados. La graduación fue hace casi dos semanas (el 19 de Agosto), por cierto, pero me había dado bastante flojerilla actualizar el blog. Ahora que ya tengo ganas de trabajar de nuevo, sin embargo….

Pues bien. El primer corto (no veo mucho chiste en postearlo de nuevo, así que pueden verlo allá arriba) dura tres minutos y trata sobre un pequeño niño y su rata mascota.

Una de las cosas que aprendí este año (a pesar de que ya tenía una idea bien formada) es el increíble trabajo que cuesta crear un corto animado, principalmente cuando todas las partes de la elaboración las estás haciendo tú. Pero no me malinterpreten, me encantó trabajar en este corto (aunque a veces me daba de topes contra la cabeza o me quedaba en vela toda la noche porque algunas cosas no funcionaban), si no me hubiera encantado, no lo habría terminado.

Ahora voy a explicar un poco como fue el proceso para la elaboración del corto: Primero presentamos una serie de thumbnails (imágenes pequeñas con bocetos rápidos en los que se muestra más o menos el curso de la acción y la historia) a la maestra de storyboard, quien después de gruñir un poco nos dio el sí para que trabajáramos en el storyboard del filme. Ya que estuvo hecho, agarré y escaneé los paneles en Adobe Premiere y arreglé más o menos el tiempo que quería que durara el asunto este.

Entonces los maestros (gente que sabe de todo, muy amable y siempre está dispuesta a ayudar… en verdad, los maestros de la VFS son fabulosos) se sentaron en un teatro a ver las proposiciones de filme de todos los estudiantes, y nos dijeron qué cosas podíamos cambiar, qué cosas no, qué cosas quitar y qué cosas dejáramos tal y como estaban.

Ya que el storyboard fue aprobado, entramos a la etapa de Layout. El layout es básicamente dibujar todos los fondos, especificar los movimientos de cámara, separar por niveles los distintos objetos que conforman una escena y dibujar las poses que va a seguir cada personaje (basado en el storyboard, por supuesto).

Una vez más, los maestros checaron el trabajo y nos dijeron qué cosas cambiar y mejorar. Y ya. Entonces empezó la etapa de animación en sucio (rough animation). Esta es una etapa muy importante del proceso, ya que en ella puede variar lo que haya sido creado previamente en Layout para beneficiar la animación…. incluso se pueden cambiar los diseños de personaje (ninguna de las dos es muy recomendable, porque eso toma tiempo y no conviene desperdiciar el tiempo). Durante esta etapa se crea la animación de los personajes, se dibujan los extremos (a veces llamados “keys”) y los breakdowns (es el punto intermedio entre cada movimiento… la mayor parte del tiempo. Como todo, puede variar), y se hacen instrucciones para que después un asistente dibuje aquello conocido como inbetween… que son los dibujos que van entre cada key y cada breakdown. Claro que nosotros no tuvimos asistente alguno, entonces todos los dibujos fueron de cuenta propia.

Ahora comenzamos la etapa de Animación en limpio. Acá se limpian todos los dibujos y se crean los inbetweens. Y ¡listo! (“listo”, ya que es en realidad un chingo de trabajo). Una vez que todos los dibujos han sido… dibujados (valga la redundancia), se escanean a un programa llamado Toon Boom Harmony, el cual vectoriza los dibujos y permite que sean coloreados de manera digital. Entonces empieza la etapa de pintura y compositing. Se pintan todos los fondos y todos los personajes, se borran los rastros de polvo e incluso se redibujan algunas lineas en la computadora. “Compositing” es el acomodar los elementos de cada escena para que, como quien dice, se mire bonito, además de que ahí se añaden todos los efectos como sombras, tonos, brillos, etcétera.

Y ahora sí, ya. Tenemos un filme terminado… que aún tuvo que ser aprobado y revisado por el editor, además de que el ingeniero de sonido de la escuela nos ayudó con los efectos de sonido y la música.

Ahora, el segundo corto trata sobre dinosaurios y limonada, y se llama Jurassic Thirst. El proceso para este corto fue un poco más sencillo; digo, aún así tuvimos que proponer la idea y el storyboard a los maestros, pero como toda la animación y fondos fueron creados con Flash, pudimos terminar en el tiempo que nos dieron (1 mes).

Y pues ya. ¿Cómo la ven? Me ha costado bastante trabajo, pero logré terminar. Y estoy tan orgulloso de lo que hice como de lo que hizo toda mi clase, repleta de excelentes artistas y, más que nada, excelentes amigos. En fin. Igual y luego posteo los filmes que mis compañeros hicieron. 

En este momento estoy esperando a abordar el avión que me llevará de regreso a Mexicalpan por un par de meses, así que me despido. Saludos,

José.

“La Torre Oscura”, de Stephen King (Reseña general de la serie)

La Torre Oscura  (La Torre Oscura, #7)

Antes de comenzar debo decir que esta “reseña” no está completamente dedicada al séptimo volumen de la saga de La Torre Oscura, y por lo tanto contiene un gran número de spoilers ya que expresa mi sentir hacia la serie como un todo. Como el todo increíblemente terrorífico que es.

He terminado de leer el volumen VII de La torre Oscura el 11 de Noviembre de 2010 a las 7:20pm. Me he quedado reflexionando el final (que NO es un final, sino una suerte de camino hacia el final) durante un momento. He buscado otras opiniones y finalmente me he decantado por comenzar a escribir mi opinión sobre la posible Obra Magna de Stephen King.

Me enteré de la existencia de la serie de “La Torre Oscura” bastante tiempo después de haber empezado a leer King. Para cuando leí “El Pistolero” ya había leído, al menos, 15 títulos del tan discutido “amo” del terror (Siendo “EL FUGITIVO” el primero, y vaya que me dejó una muy buena impresión. Si no fuera por ese libro, no seguiría leyendo a Stephen King).

Debo decir que el primer título de La Torre Oscura me cautivó. No fue por la manera en que la historia estaba narrada, sino más bien por la historia como un asunto totalmente fuera del control del autor. En verdad, El pistolero es una masa confusa de eventos que pasan tan rápidamente uno después de otro que es difícil recordar qué te golpeó y cómo te golpeó, y sin embargo te sientes con la necesidad de que te golpee otra vez ya que cierras la contraportada del libro y piensas “¡Ese fue un libro endemoniadamente bueno!”. Y todo gracias a esa excelente primera frase. En verdad, me encantaría escribir un libro que empezara con una frase tan fantástica como esa: “El hombre de Negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en pos de él”.

El Pistolero trepida rápidamente entre el pasado y el presente, entre la vida y la muerte, entre el amor fraternal y la resignación. El encuentro Jake y su subsecuente muerte son las partes más impresionantes del libro, pero lo que le da el toque final es la charla al final con Walter, y la mirada del pistolero perdida en el horizonte.

Pasó un tiempo antes de que tuviera en mis manos el segundo volumen de la historia, titulado “La Llegada de los Tres”. Con un tamaño considerablemente mayor, el segundo libro nos habla de cómo el ka-tet de Roland Deschain, el Pistolero, comienza a formarse. Debo decir que mientras narraban los eventos en los cuales Roland conoce a Eddie Dean, el avión, la batalla contra la mafia y todo eso, yo podía imaginarme todo perfectamente. Devoré ese libro. Disfruté la muerte de Mort (aunque suene extraño si lees esa última frase en voz alta), y me dio tristeza la vida de la Dama de las Sombras, Detta/Odetta/Susannah, tan marcada por la desgracia física, y que sin embargo encuentra una suerte de iluminación al enamorarse de Eddie. Excelso.

Comencé a leer “Las Tierras Baldías”, y no tardó mucho en fascinarme mucho más de lo que me habían fascinado los dos volúmenes anteriores. El regreso de Jake a Mundo medio, y la explicación tan perfecta del dilema en que se encontraba, sin saber si estaba muerto o no (causado por la muerte de Mort, quien lo había matado antes de que apareciera por primera vez en Mundo Medio… es una paradoja compleja e interesante, muy bien presentada), el demonio de la puerta, Blaine el Mono y, por supuesto, Acho el bilibrambo. Todo en ese libro es increíble, y el final… ¡Dios! no podía creer que King dejara a sus lectores en un cliffhanger de esa magnitud. Pero soporté.

Conseguí el cuarto volumen en una edición cuyo título rezaba “La Bola De Cristal” (Es comunmente conocido como “Mago y Cristal”… ambos títulos le hacen justicia al libro). El primer cuarto del libro es algo aburrido. Aunque tiene el desenlace del encuentro del Ka-Tet de Roland con Blaine el Mono, a ese primer cuarto le falta la emoción que caracterizó a los otros tres libros. Pero el segundo y tercer cuartos… so increíbles. No me despegaba del libro. La juventud de Roland, su amorío con Susan Delgado, la muerte de Susan y la batalla contra los Cazadores de Ataúdes… todo eso es fabuloso. Pero el final… eeeh… pues no es bueno. Me pareció un recurso poco adecuado y que desencajaba en la historia. Los zapatos rojos… pffff… ridículo.

“Lobos del Calla”… el título sonaba muy interesante. Pero la verdad es que es uno de los libros que más me he tardado en leer, debido a lo increíblemente aburrido que estaba. Quizás fue necesario por que empezaba a indicar qué dirección tomarían los últimos dos libros, pero aún así me pareció soso y estúpido. Aunque siempre me ha intrigado esa manera que tiene King de reusar a sus personajes viejos (en este caso Donald Callahan, de “El Misterio de Salem’s Lot”, un libro que, por cierto, tengo que volver a leer). Fue un libro muy simple en comparación a los otros.

“La Canción de Susannah” es un libro bueno. Empieza a explicar muchos detalles sobre muchas cosas, incluido el embarazo de Susannah y cosas que no explicaban en el libro anterior. Sin embargo conserva esa “velocidad” lenta y poco interesante. No se parece en nada a los primeros tres volúmenes, que, como ya he dicho, son increíbles. Y al principio me perturbó un poco la aparición de Stephen King como un personaje de su propia novela, pero con el tiempo lo acepté y me pareció que tenía sentido. Además la aparición de Mia como una última personalidad de Susannah… wow, fue bueno. No bueno al grado en que se merezca alabanza, pero bueno.

“La Torre Oscura”. Ese es el volumen que he terminado hoy, a tres años de empezar a leer la serie. No es nada, lo sé, teniendo en cuenta que hay gente que comenzó a leerla hace 40 años, cuando el primer libro apareció, y que hay gente que nunca terminó de leerla.

Este libro es interesante. Mientras que las primeras 300 páginas mantienen ese ritmo aburrido, el resto del libro es bastante disfrutable. Creo que lo que detona ese hecho es la muerte de Eddie Dean. Es cruel, y realmente no se le da mucha importancia de manera narrativa, pero sin que lo sepas tiene un impacto emocional fuerte para cualquier lector que haya leído todos los libros con la serenidad y paciencia que yo los leí (tengo experiencia, después de leer tantos libros de Stephen King). Luego está la muerte de Jake, salvando al autor. Fue un recurso inteligente el usar a sus personajes para excusar un accidente real, que de hecho estuvo a punto de poner fin a su vida, pero aún así me parece que es un asunto muy pretensioso. Pero, como ya he dicho, la presencia del autor en sus libros se volvió totalmente natural después de un rato. Qué hacerle.

El asunto con Joe Collins de Odd’s Lane, los sueños de Susannah, Patrick Danville (Tengo que leer “Insomnia”) y todo eso me parecieron eventos pasajeros poco necesarios que por suerte fueron rápidos de leer. Cuando Susannah se fue de mundo medio en su cochecito no fue ni emocional ni interesante. Fue importante para la historia, sí, ya que es parte del final, sin embargo no fue algo que marcara al lector tanto como la muerte de Acho (en mi opinión el mejor personaje animal jamás creado por Stephen King, aunque todos los personajes animales en esta serie son increíbles) a manos de Mordred, el hijo de Mia y de Roland (que prestó su semen tiempo atrás en el primer libro, cuando su encuentro con el oráculo). El enfrentamiento con el Rey Carmesí se me hizo muy tonto, y la forma en que “pereció” no fue nada sorpresivo y en realidad, aunque original, me imaginaba algo más poderoso.

Esa última parte del libro termina con que Roland entra a la Torre Oscura, rodeado del campo de rosas, gritando los nombres de todos sus amigos que perecieron para llevarlo hasta donde estuvo. Esa parte… esa parte fue inspiradora. Fue increíble. Y, de hecho, pensé que era el final, con Patrick Danville escuchando la puerta cerrarse y sin ver a Roland salir de la Torre. Pum, ese cuento se ha acabado.

El epílogo de Susannah, en el que llega a un mundo alterno al de Piedra Angular (el nuestro) y encuentra a Eddie y a Jake (que en ese mundo son hermanos y se apellidan Toren). Es un final “feliz”.

Entonces King retoma el relato de Roland. Roland subiendo por la Torre Oscura, lo que todos los fans esperamos mientras devorábamos libro tras libro (unos con rapidez, otros, como yo, con lentitud mientras la historia decaía y se levantaba de nuevo). Me pareció interesante que Roland viera su vida mientras ascendía por los escalones de la Torre, y esperaba que muriese al final de la historia. Después de todo, dicen que ves tu vida entera antes de morir, ¿no es cierto? Y eso es lo que estaba viendo Roland. Pero entonces llega a la última habitación. Recuerda ciertos diálogos, pero en concreto ese que dice “Eres el que nunca cambia”. Entra a la habitación y entonces, de pronto, está donde empezó.

El Hombre de Negro huía a través del desierto, y el pistolero iba en Pos de él.

Es un final espantoso. No digo que el final, como está escrito, sea espantoso. Sino que es un “final” espantoso para el personaje. ¿Entienden a lo que me refiero? ¡Roland ha estado llegando a la Torre Oscura desde siempre! ¡Y cada vez que entra a la última habitación, regresa al punto de partida en el desierto sin recordar la última vez! Es espantoso. Es una suerte de limbo (es, mejor dicho, un infierno) eterno que el personaje no puede dejar de recorrer hasta que halle la manera correcta de hacerlo. Pero la pista que nos da King al final es que con el tiempo encontrará una manera da hacerlo. ¿Cómo? Porque ahora un poco del pasado del pistolero ha cambiado. Recogió el Cuerno de Eld al final de la batalla de Jericho Hill, y lo tiene consigo en esta nueva etapa de su infierno.

Se mencionó muchas veces que una persona como Roland nunca podría alcanzar el cielo, sin embargo no esperaba que su destino (un destino que bien podría ser infinito) fuera tan espantoso. ¿Conseguirá Roland culminar su viaje de manera “decente” esta vez? Quizás. No es probable. Si en verdad sólo un error es corregido por ocasión, entonces puede que su vida, sus alegrías, sus pérdidas, sus esperanzas, sus decepciones, sus batallas y, por último, su encuentro con la Torre, se repitan de manera indefinida. Es algo demasiado complejo, y a la vez, es el final perfecto para la historia.

Por que no es un final.

Renovación. Dice King antes de que Roland entre a la Torre, cuando pierde un dedo, que en la Torre hay renovación. Pero es una renovación absoluta.

Me pregunto si realmente todos los acontecimientos se repiten. El viaje, es seguro que se repite, pero ¿los compañeros? Quizás los acontecimientos se parecen. De acuerdo a la rueda del Ka (destino en el mundo del Pistolero), todo vuelve a su sitio. Por eso Roland regresa al principio cada vez que llega a la Torre Oscura.

¡Pero entonces, si el Ka es una rueda y la renovación es constante, puede que sólo sea un ciclo con una historia infinita que en realidad nunca ocurre! O puede que Roland esté pagando todos sus pecados viviendo una vez tras otra los acontecimientos del viaje hacia la Torre. Es un dolor de cabeza, parecido al que me dejó el final de “La milla Verde”.

Pero aún así, me gustó mucho. Se me hace un final digno de la historia (que, King lo dijo desde el principio, sabía que era muy compleja y que pudiese ser que nunca la acabara… y tenía razón: estaría repitiendo su trabajo si es que alguna vez la terminara… ¿o no?), y mejor aún, se me hace un “final” digno del personaje. Un personaje cuyo destino es estar solo. Un personaje cuyos amigos y familia siempre perecen por su culpa (y prueba de ello es la historia en sí).

Porque finalmente, esa ha sido la vida del pistolero.

Creo que estuvo bien. ¡Bravo King, no estropeaste la esencia de tu historia con un final de mierda como lo has hecho en innumerables ocasiones!

Eso es todo.

Saludos,
Ject.

P.D: Ven-ven, Commala, la historia nunca se acaba.

The League of Extraordinary Gentlemen (Vol. 1) – “Reseña”

Primero que nada debo decir que no soy un gran aficionado de los trabajos de Alan Moore (aún, todo puede suceder). He leído Watchmen V for Vendetta, y no me ha impresionado mucho más que otras novelas gráficas. Claro, V es muchísimo mejor que Watchmen (al menos en mi humilde opinión).

Sin embargo The League of Extraordinary Gentlemen es algo… diferente. Al menos el volumen 1 es extremadamente bueno. La narrativa a lo largo de los seis números que conforman la historia es muy parecida a lo visto en los otros trabajos de Moore, pero tiene un no sé qué que me late mucho más que cualquiera de sus otros libros.

Los personajes están muy bien definidos (y me hicieron sentir ignorante debido a que sólo conocía a 3 de ellos, pero de Quatermain y de Mina Harker no tenía ni la más remota idea), y, hasta donde sé, siguen los patrones establecidos por sus autores originales de una manera genial. Me sorprendió lo bien hecho que estaba el guión (desgraciadamente yo fui una de esas personas que vio la patética película antes de tener oportunidad de leer la… ¿novela gráfica?).

En cuanto al arte de Kevin O’Neill… bueh… resulta muy conveniente para un gran número de cosas, pero no combina bien con ciertas partes del guión, además de que creo que le falta fuerza a las expresiones (sobre todo en el caso de Edward Hyde). Pero en general hace un genial trabajo, sobre todo con los fondos, las composiciones y las perspectivas. Uno que otro personaje que atrapé “off-model” de vez en cuando, pero en general, fabuloso.

La calificación que le doy a esta… “novela gráfica” es de 5 estrellas, por la historia más que por el dibujo, ya que consiguió cautivarme y manterme pegado al libro hasta el final. (Excepto por esa historia sobre Quatermain al final. No estoy con ánimos de leerla por el momento, aunque quizá después me anime).

Ahora tengo que leer el segundo volumen y ver qué tal está. El concepto es fabuloso, así que espero que ese segundo volumen y los que le siguen sean tan buenos (y con suerte, mejores) como el primero.

Saludos,

Ject.

Acerca del concierto (Café Tacvba, Nov. 15, 2009)

Estuvo bien chido.

Tocaron canciones que ni yo sabía que me sabía, faltó “El Fin de la Infancia”, pero con el bailesito de “Déjate Caer” me conformo. Y se puso más chido cuando tocaron “Eres” y “La Ingrata”, todos cantando, brincando y eso (excepto detrás mío, que estaba lleno de gente aguada).

Lo único que no me gustó de la experiencia fue un pendejete que se la pasó haciendo la mano cornuta (esa que hace la gente cuando escucha a Iron Maiden) y gritando “¡SÍ, QUE VIVA EL ROOOOOCK!” y “¡CHIDA LA BANDA, NOOOOOOO!”, inclusive con uno de los grupos teloneros que tocaban reggae (muy chido, por cierto). Además se retorcía como lombriz. Digo, no estoy en contra de que la gente baile, pero si lo hubieran visto habrían dicho algo entre “No mames” y “Puuuta maaadre”. Fin del asunto.

Pero por lo demás, muy cabrón.

Ah… y acerca de lo del Atoyac… La verdad es que me levanté tarde (la cita era a las 7:00am) y no pude asistir a limpiar, aunque mi hermano si fue. No estoy seguro de la asistencia de mucha gente al tequio, pero bueno… ahí charlamos luego.

Ject.

WWW: ¿Amigo o Enemigo? (Parte 1)

NOTA: En este blog no hay censura. Las cosas se dicen como son y punto. Si no lo habían notado, se los pongo por escrito. Por cierto, esto es una introducción.

Esta es una entrada acerca del fenómeno actual, rutinario y peligroso que amenaza las vidas del 80% de las personas en este que llamamos “nuestro” planeta. No es un cometa que se va a estrellar con la tierra. No es una nueva clase de influenza ingeniosamente llamada AH2N2 (o como diría Elba Esther, “AHzNz”). No es un nuevo ataque terrorista a algún país del medio Oriente planeado en su totalidad por el gobierno de los Estados Unidos de América. No. De hecho, es algo que en este mismo instante corroe tus pupilas y se come todos y cada uno de los nervios de tus globos oculares (y no es tu monitor de baja definición, si es que tienes uno). Estoy hablando de nada más y nada menos que del Internet.

¿Qué es el Internet? El internet es, según lo que nos enseñan en la escuela los maestros de computación, la famosa Red de Redes, o como le llaman los que la inventaron, la World Wide Web (o WWW, para los huevones). Pero el internet no se queda como una sola definición; de hecho, hay muchas definiciones para este fenómeno (ya que eso es, un fenómeno de proporciones gigantescas), y todas dependen de cada usuario que día con día emplea el servicio (porque también es eso: un servicio).

Puede ser un portal de noticias, para aquél que tiene que ver con los acontecimientos mundiales o para aquellos a quienes Al Gore llamó muy amablemente “Globalifóbicos”. También a estos portales entran aquellos propagadores de noticias amarillistas parecidas a programas como Ventaneando o La Oreja (ya en serio, si se enojan porque critico a esos dos programas es que de plano están mal).

Puede ser una rama más del sector social, con sitios como facebook, hi5 o Myspace, en su mayoría usados por gente popis (aunque de hecho yo tengo mi facebook, y no me la paso subiendo fotos de pachangas ni de mi más nuevo traje de baño. Algunos de mis dibujos si los subo. No, no les daré la dirección a través del blog) y por ociosos. Este llamado “sector social” online es una reverenda tontería. Primero que nada porque el hecho de que dos personas “socialicen” a través de un portal es imposible. La socialización usualmente se lleva entre dos o más personas que se conocen en la vida real, que salen al cine o de paseo por las calles de su ciudad, y no que se la pasan todas las tardes sentados en frente de una pantalla brillante de 13 pulgadas. Eso no es socializar. Sin embargo estos sitios son populares por su contenido para pasar el rato. Facebook, por ejemplo, tiene numerosos juegos (FarmVille es adictivo, no puedo negarlo), cuestionarios y aplicaciones. Eso hace más atractivo este sitio, posiblemente por eso Myspace y Hi5 se han quedado atrás. Sin embargo corre el rumor de que Facebook le pertenece a la C.I.A, aunque creo que nunca lo sabremos (me cae que sí, ¿eh?).

El internet puede ser usado por los pervertidos o por los urgidos para buscar placer y tener lo que algunos expertos llaman “Sexo en solitario”, o más coloquialmente, para hacerse una jaira. Como dice Avenue Q en su musical, durante la canción “The Internet is For Porn”: Grab your dick and double click for porn, porn, porn! (pueden buscar esta canción con ese título en youtube, no lo lamentarán). Y es cierto. Mucha gente se masturba usando el internet, pero masturbarse no es malo, así que no hay porqué dejar de hacerlo. A menos, claro, que alguien lo haga una vez después de cada comida, eso es un poquito… bizarro y fuera de tono, mejor no lo hagan. Lo demás ustedes lo sabrán (…o no?).

También hay gente ligeramente geek (no me da vergüenza incluirme dentro de este término, que puede significar o “nerdo” o “ñoño”… pero suena mejor “nerdo”) que usa el internet para leer Manga (historietas japonesas, coreanas o chinas que usualmente se leen de derecha a izquierda, aunque de vez en cuando varía) y ver Anime, o reírse un rato ante bromas que solo un reducido grupo (dentro del cual dudo estar incluido) de personas con IQ mayor a 160 entienden. También juegan cosas como World of Warcraft (a ese sí yo no le hago) y engordan enfrente de su computadora. No todos, pero suele suceder.

Por último, puede ser usado por gente como yo, que gusta de publicar sus trabajos para que más gente los vea, lea y critique de manera constructiva. Por eso existen sitios de blogs como WordPress o Blogspot, e inclusive el original Blog.com.  También se pueden publicar medios audiovisuales de entretenimiento (Animaciones Flash, Juegos, Imágenes, Comics) en sitios como Newgrounds, DeviantArt, SheezyArt, Kongregate, ArmorGames, DrunkDuck, SmackJeeves, etc. Ustedes saben, seguro se meten a sitios así o a sus versiones en español (como minijuegos.com). Lo mejor de estos sitios es que inclusive pueden llegar a pagar por aupiciar tus trabajos… pero de eso hablaremos en la siguiente parte, que posiblemente sea más larga y más concisa que esta.

Abur,

Ject.